Las aparencias engañan

               Como bien indica el título de este post “las apariencias engañan”, y no solo engañan en el aspecto de algo físico que podamos tocar sino que también engañan en el ámbito del paisaje turístico de Santiago de Compostela, lo que leemos y vemos por Rúa do Franco va más allá de lo que en realidad parece.

Son muchos los restaurantes de la calle que optan por dar un nombre gallego a su establecimiento pero no dan opción a leer lo que ofrecen en dicha lengua. Esta razón viene dada por el prestigio que ello da, es decir, el gallego es el idioma de Galicia y como tal dota de pertenencia, de personalidad gallega a ese restaurante, aporta calidad y tradición a su cocina pero por el contrario toda esas connotaciones se desvanecen una vez quieras buscar el idioma gallego en la cartas o en el mismo menú expuesto para atraer a la clientela. La imagen 1 es una de las más destacadas porque en el mismo cartel donde podemos leer “O Lagar” en gallego, acto seguido podemos leer “Especialistas en cocina gallega” (acto de habla constatativo aseverativo). Es difícil entender el porqué de esta aclaración en español cuando su principal objetivo es que su cliente tenga claro desde el principio que es un restaurante de comida típica gallega. Las imágenes 2, 3, y 4 son otros ejemplos de lo ya citado anteriormente pero en este caso se puede ver como el “menú pizarra” lo que más llama la atención de los clientes, por lo que se vende el establecimiento está escrita en español, en ella especifican “Mariscada de la casa para dos personas” (acto de habla constatativo aseverativo). Y así se vuelve a lo mismo, promocionan comida típica gallega con un nombre gallego pero lo explican en español.

              Por otro lado tenemos el ejemplo de la imagen 5. Se puede leer “Stella”, lo que a simple vista se puede interpretar como un restaurante de comida italiana nos encontramos con todo lo contrario. Este ejemplo es debido a la globalización, es decir, el restaurante está situado en la calle más turística de Santiago, es por ello que se juega con el engaño. Se le da un nombre italiano para dar a entender que se trata de gastronomía italiana, conocida mundialmente por su calidad y es también un llamada a los turistas extranjeros que lo pueden encontrar familiar. Pero lo que a primera vista se puede interpretar por cocina italiana nos encontramos con todo lo contrario, cocina típica gallega (imagen 6). Pero la cuestión importante de este ejemplo es que sí, tiene su carta de comida traducida a tres idiomas, inglés, francés y alemán, pero curiosamente no se encuentra traducción alguna al italiano. Imagen 6.

¿En qué idioma puedo comer hoy?

               Así es, este post va a tratar del multilingüismo, de todas esas lenguas habidas y por haber que se encuentran en Rúa do Franco.

La globalización y el cosmopolitanismo son unos de los principales causantes del multilingüismo que presenta una ciudad. La llegada de visitantes extranjeros propicia que circulen por la ciudad idiomas más allá del gallego y el español.

La ciudad de Santiago de Compostela es uno de los principales atractivos turísticos de Galicia, ya sea por su ámbito religioso como por la arquitectura o la gastronomía. Es por ello que lo bares y restaurantes de esta zona han tenido que adaptarse a las necesidades de estos visitantes. Este multilingüismo generado se ve reflejado en la imagen 1 y 1.1, donde el menú expuesto en la entrada del establecimiento está traducido a cinco idiomas desde el español: inglés, francés, alemán, italiano y portugués, observando así un claro ausente, el gallego.

               El ejemplo siguiente es digno de mencionar porque es el único que hemos encontrado donde el idioma principal del establecimiento, es decir, todo lo que en lo que se basa, las cartas, menús, etc. Está escrito en gallego. Solamente muestran dos traducciones, del gallego al español, imagen 4, y del inglés al español, imagen 5. En esta última imagen se pueden ver fotografiados dos platos que están expuestos en la carta para que haya un máximo entendimiento por parte del cliente extranjero.

L’envers du décor (la cara oculta para los turistas)

              A quien no le ha sucedido alguna vez que haciendo turismo, se ha perdido y de este modo descubrió las caras ocultas de las ciudades, o también las que una ciudad no te propone como “interesante”. Pues bien, la ciudad de Santiago de Compostela es una de ellas. Sí, aunque no lo creamos, porque toda ella es digna de mención, la zona de Vite no brilla exactamente por lo bien que pudiere recibir a sus visitantes.

En esta zona nos hemos encontrado con que solamente uno de los establecimientos presentaba una traducción al inglés, y tampoco se le podría tener mucho en cuenta puesto que se trata de la cafetería de la facultad de Filología de la Universidad de Santiago de Compostela, imagen 1, pues consideramos que al tratarse de un establecimiento hecho para los alumnos de la facultad es de su obligación el aportar una traducción para los estudiantes extranjeros que cada año recibe la universidad. Lo que sí se merece una crítica es que su menú es traducido del español al gallego pero las listas de precios oficiales que la USC aprueba están en gallego. Imagenes 2 y 3.

                Por otro lado, nos encontramos que solamente uno de los establecimientos visitados presenta una carta de menú, escrito en gallego. Y una pizarra expuesta en la entrada. Imágenes 4 y 5.

Y uno de los casos más curiosos de todo el proceso llevado a cabo es el siguiente: en la cristalera del bar/restaurante se pueden ver dibujados un plato con sus respectivos cubiertos, pero sin embargo para nuestra sorpresa en él no hay ningún tipo de carta en el que puedas leer las ofertas gastronómicas. Imagen 6.